martes, 24 de abril de 2012

Carecía de sentido

Una de las iniciativas que el Consejo de Ministros aprobó recientemente es la de modificar la Ley Orgánica 17/2006 de 5 de Junio de RTVE. Concretamente se plantea reducir el número de consejeros, y lo que es más polémico, el nombramiento del presidente de la Corporación de la televisión pública. 

Hasta ahora el artículo 11.4 de la citada Ley Orgánica exigía una mayoría de dos tercios en el Congreso de los Diputados para la designación de este cargo. Sin embargo este precepto estaba regulado en virtud de una Ley Orgánica para cuya aprobación basta la mitad más uno de los diputados. O lo que es lo mismo: para elegir al presidente de RTVE se necesitaban 234 votos porque lo establecía una ley aprobada por 176 diputados y modificable por el mismo número. 

Esta modificación lejos de constituir un atropello democrático , como la han calificado algunos, supone una racionalización de nuestro ordenamiento jurídico. No tiene sentido que las leyes le pongan trabas al funcionamiento de los organismos públicos cuando estas trabas carecen de obligatoriedad constitucional. 

miércoles, 18 de abril de 2012

¿Vale más una bandera o una cartera?


Leo en el Diario Vasco ocupando una buena parte de la crónica local del 17 de Abril que a los miembros de la Asociación de Republicanos les han arrancado la bandera tricolor que con motivo del aniversario de la II República izaron en la Plaza de San Juan. Lamento profundamente que se haya producido este hecho, no por una excesiva simpatía con este grupo (aunque cuenten con mi respeto) más bien porque se trata de una acto con tintes vandálicos. Son, como digo inaceptables en una Euskadi plural y en la que se respetan las manifestaciones de republicanos, abertzales, constitucionalistas y demás opiniones siempre que no ataquen a la Democracia.
Al margen de la trascendencia política del acto, me sorprende que el robo de un trocito de tela de pie a un artículo tan extenso cuando decenas o cientos de robos  que se dan lugar en nuestra ciudad no tienen eco en las páginas de este periódico.  Me gustaría reflexionar sobre esto, ¿Nos importa más una bandera o una cartera?